¡Las iglesias en República Dominicana están siendo asaltadas!
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En apenas unos días, desconocidos irrumpieron en tres iglesias de Santo Domingo, República Dominicana.
Rompieron las puertas de los sagrarios. Lanzaron las hostias consagradas al suelo.
No fue un robo ordinario. Fue un acto deliberado de profanación contra lo más sagrado de la fe católica.
El obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Monseñor Carlos Morel Diplán, lo calificó con palabras directas: "Es triste y una ofensa a la fe. Es un daño a la fe de mucha gente."
SEAMOS FIRMES: ¡QUE SE RESPETE LO SAGRADO!
¿Te sumas tú también? Sólo tardarás 20 segundos.
En julio de 2026, desconocidos irrumpieron en tres templos católicos de Santo Domingo en el lapso de pocos días:
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Parroquia Inmaculada Concepción de Las Guáyigas: Sagrario forzado, vasos sagrados tirados en el suelo.
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Capilla del Seminario Menor Buen Pastor: Sagrario abierto y hostias consagradas esparcidas sobre el altar (en busca de objetos de valor material).
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Una tercera capilla, donde se repitió un acto similar.
La libertad religiosa no se limita al derecho de creer. Incluye el derecho a ejercer esa fe en espacios seguros, sin miedo, sin violencia.

Los templos no son solo edificios. Son el espacio donde millones de personas ejercen su fe, su libertad religiosa, su derecho más íntimo.
Cuando un templo es violado, no se ataca solo a una institución.
Se ataca a cada creyente que reza en él.
Las autoridades dominicanas tienen la obligación de garantizar la seguridad de esos espacios.
Por eso, desde Abogados Cristianos Hispanoamérica, hemos dirigido una carta formal al Presidente de la República Dominicana exigiendo medidas concretas de protección.
Y necesitamos tu firma para que no pueda ignorarla.
¿Te sumas tú también? Sólo tardarás 20 segundos.
Cada firma cuenta. ¡LA FE MERECE PROTECCIÓN!
Excelentísimo Señor, Luis Abinader
Presidente de la República Dominicana
Señor Presidente, nos dirigimos a usted con preocupación ante los recientes hechos que han sacudido a la comunidad católica y atentan a la libertad religiosa de su país.
En julio de 2026, desconocidos irrumpieron en tres templos católicos de Santo Domingo en el lapso de pocos días:
— La Parroquia Inmaculada Concepción de La Guáyiga, donde rompieron la puerta del sagrario y lanzaron al suelo las hostias consagradas.
— La Capilla del Seminario Menor Buen Pastor, donde esparcieron las hostias consagradas en la entrada del recinto mientras buscaban objetos de valor.
— Una tercera capilla, donde se repitió un acto similar.
El obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, calificó estos hechos como «un sacrilegio» y «una ofensa a la fe de mucha gente».
No se trata de incidentes aislados. En junio de 2023, la Parroquia San Pío X de esta capital sufrió una profanación idéntica.
Nuestra solicitud, ante este patrón documentado, solicitamos respetuosamente al Gobierno de la República Dominicana:
- Intensificar los operativos de vigilancia policial en torno a los templos católicos, especialmente en horario nocturno.
- Investigar con rigor los hechos ocurridos en julio de 2026, identificando a los responsables y aplicando las sanciones correspondientes conforme a la ley.
- Abrir un diálogo formal con la Conferencia del Episcopado Dominicano para establecer un protocolo de seguridad para los lugares de culto.
- Reconocer públicamente la gravedad de estos actos como ataques a la libertad religiosa, protegida por la Constitución de la República y los tratados internacionales de derechos humanos.
La libertad religiosa no se limita al derecho de creer. Incluye el derecho a ejercer esa fe en espacios seguros, sin miedo, sin violencia.
Miles de ciudadanos dominicanos y de toda Hispanoamérica respaldan con su firma esta solicitud, que adjuntamos a la presente carta.
Confiamos en que su Gobierno dará una respuesta a la altura de la gravedad de los hechos.
Atentamente,